Con la compañia Es.Arte

Con entrada libre hasta completar el aforo.

¿Quién no ha cerrado nunca los ojos para sentir mejor un beso?
Y es que, limitar una capacidad humana sirve, a menudo, para privilegiar otra.

En Diario de una pérdida, Wade Matthews y Cecilia Gala generan una obra íntima para espacios íntimos, donde la limitación del movimiento y la práctica eliminación del desplazamiento obran un cambio de escala gestual que potencia al máximo la intensidad de la percepción.

Sentados en sendas sillas, Matthews y Gala intercambian gestos sonoros y físicos cuya contención transmite una intensidad despojada de todo atisbo de histrionismo, invitando a los espectadores a entrar en un diálogo cuya escala, más que pequeña, es destilada, una reducción a esencia que recuerda las ideas de artistas plásticos como Brancusi o Van Doesburg.

Una cuidadosa iluminación y la cercanía al público completan la puesta en escena de una pieza de música y danza cuya aparente sencillez crea una atmósfera donde la presencia del público potencia, con la energía de su atención, un diálogo tan intenso como incluyente.